El hombre elefante es el apodo conque se conoció a Joseph Merrick, considerado el hombre más desforme de la historia. Merrick nació el 5 de agosto de 1860 en Lee Steet Leicester, Inglaterra. Sus primeros años transcurrieron en forma normal junto a su modesta familia. A la edad de 5 años empezaron a desarrollarse en su cuerpo una gran cantidad de bultos acompañados de grandes tumores. Debido a esto solo asistió al colegio hasta la edad de 11 a 12 años; la muerte de su madre a temprana edad, parece ser el anuncio de un oscuro futuro. Con el transcurrir del tiempo sus deformidades continuaban en forma creciente: su brazo derecho presentaba un aspecto monstruoso, su cráneo había crecido descontroladamente, entre su nariz y su boca tenia un extraño tentáculo, similar a la trompa de un elefante; de ahí su triste y célebre denominación.
Para ganarse la vida Merrick trabajó en diferentes oficios, desde operario en una fábrica hasta pregonero de mercancías, sin embargo, debido a su deformidad tuvo que recluirse en la soledad. Los médicos de la enfermería de Leicester intentaron ayudarlo, pero se enfrentaban a una enfermedad desconocida para ellos. Debido a la imposibilidad para trabajar, y al abandono de su familia, Merrick se exhibirá públicamente en un circo, cobrando un porcentaje de los dineros reunidos. A esta altura su enfermedad lo había convertido en todo un suceso paranormal, el público que asistía a sus exhibiciones no ocultaba su horror, asco y repulsión: su cuerpo era asimétrico, su cabeza descontroladamente gigante, con una serie de pliegues en su rostro, (a esta altura, la extraña protuberancia en forma de trompa, le había sido extirpada)su cuerpo presentaba una serie de protusiones dérmicas, junto a una serie de abultados tumores; que le cubrían casi la totalidad del cuerpo. Su columna vertebral exageradamente desforme remataba en grandes pliegues de piel fofos que cubrían sus nalgas. Su aspecto general era comparable a una gárgola o un extraño ser extraterrestre. Hay que destacar que pese a su grave enfermedad, Merrick no tenía ningún daño cognitivo, ni en sus órganos sexuales.
La triste vida de Merrick tuvo un cambio inesperado cuando conoció al doctor Frederick Treves, el cual se compadeció de éste. Treves realizó una serie de gestiones para admitir a Merrick en el hospital de Londres, lugar donde el hombre elefante encontraría finalmente la muerte.
En la actualidad la ciencia no tiene una respuesta clara para la enfermedad de Merrick, y las hipótesis van desde el padecimiento de elefantiasis a (enfermedad que quedo descartada ya que el gusano que la produce, solo vive en condiciones tropicales) neurofibromatosis (patología que produce una serie de deformaciones, pero que también se desechó por existir una serie de contradicciones con los síntomas de Merrick). Actualmente se ha denominado a la enfermedad que padecía Merrick, como "Síndrome de Proteo "sin embargo, no se descarta que la patología de Merrick consista en una enfermedad nueva, y que él tuvo el infortunio de padecer. La reflexión o lectura de estos antecedentes nos permiten establecer un significado simbólico en la vida de Merrick, si bien su deformidad era exterior como interior, (deformación de huesos y órganos internos) es sobre su epidermis que la enfermedad desarrolla toda su violencia; precisamente la piel actúa como elemento protector del organismo, es un órgano de defensa: el más grande y sensitivo del hombre
En el contexto donde transcurrió la vida de Merrick, la sociedad se presenta como un enorme monstruo insensible. La trágica vida de Merrick es una crítica, y una voz de alerta al tratamiento que tiene el amor en la sociedad moderna. Cabe entonces realizar la siguiente pregunta ¿quién realmente es el anormal, Merrick o la sociedad?
Es cierto que mi forma es muy extraña,
Pero culparme por ello es culpar a dios;
Si yo pudiese crearme a mí mismo de nuevo
Me haría de modo que te gustase a ti.
Si yo fuera tan alto
Que pudiese alcanzar el polo
O abarcar el océano con mis brazos,
Pediría que se me midiese por mi alma,
Por que la verdadera medida del hombre es su mente.
Josep Merrick
Para la Teratología (disciplina que estudia los monstruos) una de las principales características de los monstruos, aparte de su deformidad o irregularidad, concepto que utiliza Omar Calabrese, es su relación con el sexo. Incluso existe la creencia, que una de las tantas causas que originan la existencia del monstruo, es la cantidad de semen en el momento del acto sexual; esta hecho determinaría que una pareja físicamente sana, engendre un posible ser deformado por la falta de esta sustancia. Otra particularidad de los monstruos es su predilección por el sexo femenino, en este sentido abundan a través de la historia, relatos y leyendas de encuentros sexuales, como: centauros que raptan virginales mujeres, los sátiros que al compás de la música y la fiesta realizan sus actos licenciosos; con apasionadas feminas, el trauco hombre enano y horrible que acecha a inocentes muchachas mientras estas transitan por el bosque; esta relación que establece el monstruo con el sexo generalmente es violenta y transgrede toda las normas morales.